No diseño tartas para bodas. Creo piezas de alta pastelería que forman parte de la estética y la experiencia de vuestro gran día.
Cada boda es única. Y la parte dulce también debería serlo.
Trabajo con producción limitada por temporada para poder cuidar cada detalle, desde el equilibrio de sabores hasta la armonía visual con el espacio y la decoración.
Si buscáis algo más que “una tarta bonita”, estáis en el lugar adecuado.
Cada cierto tiempo, ofrezco una tarta degustación para parejas que desean probar la carta completa de sabores.
Es la forma más bonita y consciente de elegir vuestra combinación final.
La degustación se reserva previamente y las plazas son limitadas.